La Ermita de San Andrés se encuentra situada en el Barrio de Villaviad, en un bonito entorno natural. Fue levantada por Rodrigo Gil de Liendo en el siglo XVI, al igual que el puente de piedra por el que discurre el arroyo del Churrón, que da acceso a la ermita. En su interior guarda un interesante retablo de piedra, uno de los pocos que se conservan en Cantabria. Todo el conjunto, formado por la ermita y el puente, ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico en el año 1988.